La mayoría de los microorganismos son inocuos para los demás seres vivos. Muchos de ellos incluso se han adaptado a las condiciones especiales que tienen los tejidos de los animales, viviendo en ellos, en su piel, en sus conductos digestivos o respiratorios; son la denominada flora normal. Sin embargo, los microbios más conocidos son aquellos que producen enfermedades infecciosas en las plantas, en los animales y en la especie humana; estos son los microorganismos patógenos.


El grado de patogenidad se denomina virulencia y se mide, generalmente, por el número de microorganismos necesarios para desarrollar la enfermedad. Hay microorganismos que normalmente no son patógenos pero pueden serlo cuando disminuyen los mecanismos defensivos de un animal: son los microorganismos oportunistas.



INFORMACIÓN: Robert Koch (1843-1910) fue el primero en comprobar que una bacteria era la causante de una enfermedad infecciosa, el carbunco en ovinos. Estableció cuatro postulados que constituyen la base de las investigaciones médicas para establecer el tratamiento de las infecciones:



1)El organismo específico ha de encontrarse siempre asociado a la enfermedad.

2)El organismo tiene que ser aislado y obtenido en cultivo puro en el laboratorio.

3)Este cultivo puro inoculado en un animal susceptible de ser infectado produce la enfermedad.

4)Se debe recuperar el organismo del animal infectado experimentalmente en cultivo puro.



Otros aportes de la labor investigadora de Koch fueron el descubrimiento de los cultivos en medios sólidos y el descubrimiento de los agentes causantes de la tuberculosis (llamado desde entonces bacilo de Koch) y del cólera.

El primer paso en una infección es la colonización por parte de los microorganismos de tegumentos y mucosas corporales, donde deben competir con otros microorganismos comensales.  Los que superan esta primera fase con más éxito son los que producen las enfermedades más contagiosas.



La entrada de microorganismos en el cuerpo del hospedador puede tener lugar a través de distintas vías:



- Heridas o abrasiones en los tegumentos.

- Roturas microscópicas en las mucosas.

- Picaduras de artrópodos.

- Adherencia específica del microorganismo a las células del hospedador y paso a través de células epiteliales.

- En determinadas circunstancias, algunos microorganismos forman colonias muy numerosas en los tegumentos, las cuales son responsables de una lesión epitelial, produciéndose inflamación y rotura, a través de la cual penetran.



Una vez dentro, los microbios tienen que reproducirse, ya sea en una lesión superficial, ya sea en un tejido específico al que son conducidos por vía linfática o sanguínea.  En esta primera fase tienen que superar los mecanismos defensivos del hospedador, lo que incluye la inflamación, la detención en los ganglios linfáticos y su eliminación de la sangre por acción de los fagocitos.  Si consiguen superarlos, se desarrolla la enfermedad.  El tiempo que transcurre desde que penetran hasta la manifestación de los síntomas de enfermedad se denomina período de incubación.



Las infecciones pueden ser superficiales, si el microorganismo se multiplica en las células epiteliales de la zona de entrada, o  sistémicas si alcanzan los vasos sanguíneos y  se multiplican en varios órganos a la vez.

  Factores de patogenicidad. Toxinas



Según la infección va progresando, se empiezan a manifestar los síntomas de la enfermedad. Esto nos indica que el hospedador ya ha sufrido una lesión por diversas causas:

    * La proliferación de los microorganismos: El crecimiento del número de células microbianas puede conllevar dos clases de peligro: de un lado, se puede crear una competencia entre el microbio y las células del hospedador por un determinado nutriente; de otro lado, se puede producir el bloqueo de vasos sanguíneos o un daño directo sobre las células del hospedador 

    * Producción de toxinas: Las toxinas son sustancias venenosas de bajo peso molecular, que pueden ser excretadas al medio (exotoxinas), como la del botulismo o el tétanos, o retenidas dentro de la célula (endotoxinas).  Estas toxinas pueden provocar daños locales, cuando son muy específicas, o difundirse y causar lesión sistémica.

* La producción de  enzimas extracelulares como  la lecitinasa que hidroliza los lípidos de membrana de las células huésped; las hemolisinas que lisan los glóbulos rojos, liberando al plasma su hemoglobina, etc.

Fuente: web José Luis Sánchez Guillén.
Last modified: Monday, 21 September 2009, 4:44 PM